Sant Cugat del Vallès: cuando la ciudadanía lidera la transición energética desde la comunidad

La emergencia climática y los objetivos globales de descarbonización plantean un reto inaplazable. Los municipios de todo el Estado están tomando medidas para reducir sus emisiones de CO₂, tanto en el ámbito industrial como en el doméstico. Los ayuntamientos disponen de herramientas para impulsar esta transición, y Sant Cugat del Vallès ha sido tradicionalmente un municipio pionero en la aplicación de medidas de apoyo a la ciudadanía, principalmente mediante incentivos fiscales como la reducción del IBI.

Sin embargo, en 2025, el Ayuntamiento detectó el interés de la ciudadanía por impulsar una comunidad energética a través de los presupuestos participativos. El consistorio quiso dar un paso más y ofrecer un espacio para que la ciudadanía pudiera decidir, autoorganizarse y tomar el control de su propia transición energética.

El reto de activar, movilizar y articular la comunidad

Para hacer realidad este cambio de modelo no bastaba con abrir un proceso de presupuestos participativos: era necesario activar a la ciudadanía, generar conciencia y conseguir que las personas se organizaran. Este fue el doble reto que se planteó a ePlural y que asumió conjuntamente con el equipo de Tandem Social.

En primer lugar, la necesidad de sensibilizar y movilizar. Se llevaron a cabo dos jornadas participativas y se diseñaron materiales divulgativos (trípticos y contenidos para redes sociales) para conectar con el vecindario. La respuesta fue un éxito: se reunieron más de 60 personas de perfiles y edades diversas, con una mayor presencia de jóvenes de lo habitual.

Durante este proceso se descubrió que Sant Cugat ya contaba con numerosas instalaciones fotovoltaicas individuales y una gran cantidad de vecinos con excedentes energéticos. De esta preocupación compartida surgió la oportunidad de crear una red.

En segundo lugar, la necesidad de crear un grupo motor. Había que transformar el interés inicial en una estructura estable. Se consiguió reunir a 12 personas comprometidas para formar el grupo impulsor encargado de diseñar la hoja de ruta. Durante este proceso se detectó que ya existía una comunidad energética en el municipio, por lo que se decidió sumar fuerzas y ampliarla en lugar de duplicar iniciativas.

De tejados individuales a una red energética soberana

De este proceso de acompañamiento y articulación ha surgido un modelo de éxito con un impacto tangible y directo en el territorio. La movilización inicial de más de 60 personas durante las jornadas de sensibilización y la implicación activa de un grupo impulsor de 12 vecinos fueron la palanca para integrar la iniciativa en una estructura comunitaria preexistente. Hoy, la comunidad energética ampliada cuenta ya con más de 50 personas socias organizadas para poner en marcha su primer servicio compartido: la instalación de sistemas fotovoltaicos colectivos.

Paralelamente, el proyecto ha abierto una vía totalmente pionera en la gestión de los excedentes energéticos municipales. De la mano de Arkenova, otra cooperativa socia de ePlural, se ha lanzado una convocatoria abierta a vecinos y vecinas que ya disponen de instalaciones individuales con excedentes de energía, con el objetivo de conectarlos directamente con aquellas personas de la comunidad que no tienen la posibilidad de instalar placas solares. Actualmente se está trabajando en la definición de un modelo de regulación y acuerdos de precios justos que permitan formalizar esta relación entre vecinos.

El caso de Sant Cugat representa una experiencia pionera en la gestión colectiva de la energía. En los últimos años, la energía ha ido ganando importancia entre las preocupaciones de la ciudadanía. En Tandem Social creemos firmemente que, cuando existe un deseo compartido y se facilitan los espacios de encuentro adecuados, las soluciones colectivas surgen de manera natural. Acompañar a las administraciones y a la ciudadanía a transformar retos individuales en herramientas de impacto comunitario es una parte esencial de nuestra misión.

Tecnología para sostener la transformación

Crear y mantener comunidades energéticas requiere una gran cantidad de horas de trabajo voluntario por parte del vecindario. Para garantizar la sostenibilidad del proyecto y evitar el agotamiento de la ciudadanía, entidades profesionalizadas como ePlural, con las herramientas de Som Comunitats, asumen las tareas técnicas y administrativas más complejas para liberar a la comunidad de esta carga.

Este proceso también ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès, que ha impulsado la iniciativa a través de sus políticas de transición energética y participación ciudadana. El proyecto ha contado con el apoyo del recurso técnico de la Diputación de Barcelona, que ha permitido disponer de asistencia especializada para la dinamización, definición y consolidación de la comunidad energética local.

Cabe destacar igualmente la implicación de los Servicios Técnicos de Participación Ciudadana, Comunicación y Medio Ambiente del Ayuntamiento, que han acompañado el proceso desde su fase inicial, facilitando la coordinación entre los diferentes agentes participantes, aportando conocimientos técnicos en materia de energía y sostenibilidad y velando por que el proyecto contribuya a los objetivos municipales de descarbonización, soberanía energética y lucha contra el cambio climático previstos en el Plan de Acción para la Energía Sostenible y el Clima.

La Comunidad Energética Local Collserola Sostenible ejemplifica cómo la colaboración entre la administración pública, las cooperativas especializadas y la ciudadanía organizada puede acelerar la transición energética y generar beneficios ambientales, sociales y económicos para el conjunto del municipio.

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